Vivo en Salamanca, ciudad que odia la bicicleta y creí que mi ciudad no podía ser superada en materia de estupideces municipales y movilidad urbana -llegaron a proponer multas de 3.000 euros por circular en bici por las aceras- pero limitar la velocidad a 5 km la hora en Hospitalet, es decir, la velocidad normal de un jubilado haciendo la ruta del colesterol andando, equivaldría a dejar vacíos los carriles bici, pues a esa velocidad es mejor ir andando -o en que coche, que es quizá lo que pretendan-. Desde luego lo de este país y la bicicleta es increíble: somos de los estados de europa que tiene la gasolina más barata y de los que más desprecia medios saludables de movilidad urbana como las bicis o los transportes públicos. Somos los más perjudicados por el cambio climático y encima de los que contamos con un sistema de transporte más insostenible. Me temo que en este tema la distinción entre izquierda y derecha es poco orientativa: en Salmanca tenemos al alcalde más facha de Iberia y en Hospitalet parece que gobierna la llamada izquierda ¿no es así? Disculpen por el idioma, aunque siempre he disfrutado de la poesía catalana y de cantautores como Lluis Llach, Pi de la Serra, o Jaume Sisa, no puedo afirmar que sea muy competente como para escribir catalán en la intimidad.
Desde Salamanca